25N #UnaManoXLosBuenosTratos

Este 25N, a pesar de no haber podido salir a la calle en las condiciones que nos hubiera gustado, no hemos estado de brazos cruzados. Dentro de las limitaciones que la pandemia nos ha impuesto, hemos seguido movilizándonos por una vida libre de violencia.
Hemos elaboramos un video recopilatorio de las campañas que hemos realizado hasta la fecha con motivo del 25N y la prevención de violencia sexista.
Además, para conmemorar esta fecha, pusimos en marcha la campaña de sensibilización #UnaManoXLosBuenosTratos llenando las redes de mensajes positivos y por los buenos tratos para mostrar nuestra apuesta por relaciones más igualitarias a través de la promoción de valores esenciales para disfrutar de unas relaciones interpersonales que nos hagan libres y felices.

Nuestras compañeras de Almería pudieron desarrollar varios talleres en el I.E.S. Río Andarax, en el barrio del Puche, con el alumnado de 4º de E.S.O. y en la Residencia Escolar Ana María Martínez Urrutia.
En los talleres participaron más de 75 jóvenes en torno a la prevención de las actitudes sexistas, los celos y el control a través de nuestra unidad didáctica Zona Libre de Control. Un auténtico placer compartir nuestras experiencias y aprender fuera de los espacios virtuales.


8M Día de las Mujeres: MÁS FEMINISMO, MÁS DEMOCRACIA, ¡MÁS MEJOR!
2-marzo-2020
Este 8 de marzo el movimiento feminista, junto con organizaciones sociales y humanitarias, vuelve a manifestarse para reclamar más igualdad, más libertad y más justicia social.
Ya está bien de precariedad laboral y de salarios bajos. Es hora de exigir unas políticas públicas de creación de empleo y de lucha contra la pobreza, que alcanza, en particular, a tantos menores y familias monoparentales. Estas políticas que demandamos han de estar orientadas especialmente a los colectivos más excluidos, como las trabajadoras domésticas y cuidadoras a domicilio, las migradas, las gitanas, las trabajadoras sexuales, las transexuales…
Una vez más, este 8 de marzo decimos basta a un modelo social que exige a las mujeres ser superwoman, haciendo recaer sobre ellas en exclusiva el trabajo doméstico y los cuidados de los hijos y de las personas mayores. Exigimos medidas de conciliación entre la vida laboral y la familiar, como permisos de paternidad/maternidad más largos e intransferibles, aumento y promoción de la red de escuelas infantiles públicas (especialmente de 0 a 3 años), comedores y servicios de apoyo al cuidado de hijos e hijas y dotación real de más recursos a la Ley de Dependencia. Medidas que son imprescindibles para avanzar hacia un nuevo modelo social más igualitario y humano en el que mujeres, hombres y todas las personas nos corresponsabilicemos de los cuidados y compartamos tareas y tiempos.
Mostramos de nuevo nuestro profundo rechazo a todas las violencias interpersonales. Decimos ¡basta! a la insoportable violencia sexista contra las mujeres o contra personas que no se someten a la norma heterosexual (gais, lesbiana, bisexuales, asexuales…) o a la imposición binaria de género (transexuales, intersexuales, etc.). Reiteramos que la única manera eficaz de acabar con estas violencias es la educación. Una educación que prevenga la violencia sexista, pero que también esté encaminada a reparar el daño ocasionado a las víctimas y a reeducar a las personas que han perpetrado la agresión. Una educación integral, basada en los derechos humanos, que incluya la sexualidad (eterna asignatura pendiente en nuestro país) y que permita ampliar la autonomía y los márgenes de libertad de las personas. Una educación que sea respetuosa con las distintas formas de vivir la sexualidad y la diversidad de orientaciones sexuales e identidades y expresiones de género. La educación ha estado siempre en el punto de mira de la derecha. En el pasado, el PP logró suprimir la asignatura de Educación para la Ciudadanía y, en la actualidad, la Junta de Andalucía intenta imponer el veto parental, es decir, que los progenitores puedan impedir que su hija o hijo reciba en la escuela educación sobre las normas de convivencia de las que nos dotamos. El veto parental es un grave atentado al derecho de los niños y niñas a ser educados en los valores de igualdad y libertad consensuados en nuestra sociedad. Asimismo, supone una agresión a la escuela pública, que es la encargada de garantizar el aprendizaje de dichos valores y normas. Por ello, este 8 de marzo queremos denunciar las pretensiones sexistas, racistas y antidemocráticas de una extrema derecha rancia que presiona para debilitar nuestros consensos y erosionar una no muy boyante cultura democrática.
Por todo lo anterior, resulta imprescindible la defensa de una cultura de igualdad, libertad, solidaridad, respeto a la diversidad y pluralidad que alimente el diálogo y el afrontamiento pacífico de los conflictos como cemento de nuestra convivencia. Son mejoras, no solo para las mujeres, sino para toda la sociedad. Por eso, sobran los motivos para que unas y otros nos sumemos a las movilizaciones que propone el movimiento feminista y contribuyamos a esa mejor sociedad, más democrática y justa.




25N SEXO CON.SENTIDO
18-noviembre-2019
Este 25 de noviembre queda cercano a la sentencia de la violación de la
adolescente de 14 años de Manresa que, como la violación de la Manada de
Navarra, ha conmocionado a la sociedad. Aunque estos casos han tenido una
fuerte repercusión pública, el grueso de las violaciones que se denuncian (3 al
día) se producen en el ámbito familiar o entorno cercano a la víctima. Este
dato nos ayuda a comprender que no estamos ante un «puñado de energúmenos» que ejercen violencia, sino ante un problema social grave
que requiere de la implicación ciudadana para acabar con las mentalidades y
estructuras socio-políticas sexistas que lo avalan.
Este año nos movilizamos de nuevo para acabar con las agresiones
sexuales y todas las violencias contra las mujeres y contra las personas que, por
sus identidades, deseos o prácticas eróticas, padecen esta violencia sexista. Lo
hacemos exigiendo modificaciones legislativas que permitan un trato judicial
más justo para las víctimas de estas agresiones y también demandando cambios
culturales y sociales de mayor alcance, pues no podemos confiar la solución de
este grave problema al ámbito penal.
EDUCACIÓN SEXUAL INTEGRAL ¡YA!
Resulta imprescindible una EDUCACIÓN SEXUAL INTEGRAL y una EDUCACIÓN
CIUDADANA que acabe con la violencia y mejore nuestra convivencia. Las
normativas internacionales, estatales y autonómicas contemplan la educación
afectivo-sexual como parte fundamental de nuestros derechos sexuales y
reproductivos, pero en la práctica es una asignatura pendiente. Peor todavía,
la Junta de Andalucía quiere implantar el PIN Parental que requerirá el consentimiento
expreso de los padres para cualquier actividad con contenido de valores éticos,
sociales, cívicos, morales o sexuales. Las reflexiones del documento «Orientaciones técnicas internacionales sobre educación
en sexualidad» de la UNESCO bastan para desmontar los prejuicios
reaccionarios y las extravagancias que sostiene dicha iniciativa. Un veto
educativo que supone vulnerar el derecho de la infancia y adolescencia a
recibir formación afectivo-sexual en todas las etapas curriculares y desatender
la obligación de educar en valores compartidos.
EDUCACIÓN EN VALORES Y BUENOS TRATOS
La sexualidad es una cualidad humana muy relacionada con el bienestar
personal. Por eso debe basarse en los Buenos Tratos, esto es, en valores como
la igualdad de trato, el reconocimiento de todas las identidades de género y opciones
sexuales, la libertad para decidir qué se quiere y qué no, la responsabilidad,
el afrontamiento pacífico de los conflictos, el respeto… Valores que deben
guiar las relaciones eróticas al igual que cualquier otra relación
interpersonal con el único límite de no hacer daño ni hacérselo a sí mismo. Somos
responsables de nuestros actos, ya que podemos decidir nuestros
comportamientos, qué conductas realizar y cuáles rechazar. Todas las personas
tenemos la capacidad de basar nuestras relaciones en Buenos Tratos.
Una educación afectivo-sexual que, sin ignorar los riesgos, se oriente
a ensanchar los márgenes de libertad de las personas, reforzando la autonomía y
seguridad personal, especialmente la libertad de las mujeres, que en ocasiones
se cercena bajo la amenaza del estigma de zorra o «mala mujer» o en nombre de una supuesta mayor protección. «Yo decido» subraya este derecho de las mujeres a disponer del
propio cuerpo poniendo freno a lo que no se desea, pero también afirmando sin
censuras ni culpas los placeres eróticos que SÍ se desean.
SEXO SÍ, PERO CONSENTIDO
El sexo siempre y en todo momento debe ser consentido. Las relaciones
eróticas son un viaje sin destino, una ruta de placeres que van trazando las
personas implicadas y de la que cada quien puede apearse cuando quiera. Un viaje
en el que nadie debe privarse de expresar sus deseos sexuales ni tampoco de
poner los límites donde considere pertinente. Son las personas implicadas las
que han de decidir qué prácticas concretas desean realizar para buscar el
placer y satisfacción mutuos. La seguridad de que «en mi cuerpo mando yo», totalmente incompatible con cualquier imposición o
coacción, es lo que permite abandonarse al placer y disfrutar de la relación
sexual.
Los espacios de ocio, en ocasiones, sirven de excusa para justificar agresiones sexuales porque «yo estaba con el puntito», «ella decía que no, pero sí quería», «fue un descontrol» o «si me ha calentado, tiene que llegar hasta el final». Jamás puede estar justificado obligar a alguien a hacer algo que no quiere hacer. Cuando una persona dice no, ya sea a una práctica erótica concreta o a no continuar una relación que había comenzado consentida, NO ES NO.



