Campaña para impedir las devoluciones sumarias
Varias organizaciones de derechos humanos han iniciado una campaña de envío de cartas a los miembros de la Comisión de Interior del Parlamento para que voten en contra (o retiren en caso del grupo parlamentario popular) la enmienda con régimen especial para Ceuta y Melilla. La carta se dirige a los portavoces de cada grupo de la comisión de interior, que es donde se está tramitando la ley y cuyo debate da comienzo esta semana.
En las cartas, dirigidas a cada uno de los portavoces de los grupos parlamentarios, las organizaciones firmantes instan a votar en contra -o a retirarla en caso del grupo popular, promotor de la enmienda- la modificación propuesta a la normativa española de extranjería que permitiría las devoluciones sumarias desde Ceuta y Melilla, vulnerando así las normas europeas e internacionales de derechos humanos.
El pasado 22 de octubre, el grupo popular presentó una enmienda a la ley de Seguridad Ciudadana, que modificaría la ley de Extranjería y que establece que los extranjeros encontrados en la frontera de ambos enclaves serán rechazados para impedir su entrada ilegal. Esta enmienda podría dar lugar a expulsiones sumarias y colectivas de migrantes, impidiendo el acceso a un recurso efectivo. La enmienda permitiría rechazarles sin detallar cómo se llevaría a cabo la expulsión y sin establecer ninguna salvaguardia procesal. Asimismo, tanto las personas migrantes como las solicitantes de asilo se podrían ver expuestas al riesgo de ser sometidas a torturas o trato cruel en Marruecos.
Las organizaciones promotoras de esta iniciativa y firmantes de estas cartas son Human Rights Watch, Rights International Spain, Amnistía Internacional, Andalucía Acoge, Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía, Comisión Española de Ayuda al Refugiado, Federación acciónenred, Federación de Asociaciones de S.O.S Racismo, Fundación Abogacía Española, Fundación PRODEIN y Red Acoge. Puedes ver la carta dirigida al grupo parlamentario popular en este enlace:
Carta_Grupo_PP_Re_gimen_Especial_LOEX
Pide a Gallardón que no declare expulsable al 12% de la población
Desde la ONG acciónenred de Andalucía os animamos a que participéis en la campaña que hemos iniciado contra el proyecto de reforma del Código Penal que quiere aprobar el gobierno del P.P y auspiciada por el Ministro Gallardón. Difunde por favor entre tus contactos para conseguir el máximo número de firmas.
Accede al documento explicativo que hemos elaborado, pinchando en el enlace de abajo:
El proyecto de Reforma del Código Penal que ha presentado el ministro Gallardón contempla la expulsión de los extranjeros en situación regular condenados por delitos menos graves.
El artículo 88 del proyecto establece que “las penas de prisión de más de un año impuestas a un ciudadano extranjero serán sustituidas por su expulsión del territorio español”.
Si finalmente sale adelante esta desafortunada propuesta una persona inmigrante inserta en la sociedad española y con autorización para residir y trabajar puede ser expulsada por apropiarse de cartas o correos electrónicos de otra (delitos contra la intimidad), apoderarse sin violencia ni intimidación de bienes superiores a 1.000 euros (nuevo delito de hurto en el proyecto), calumniar a alguien o menudear con drogas, hechos que, sin dejar de ser legal o moralmente reprochables, no revisten una gravedad o generan un daño social compatible y proporcionado con los efectos aflictivos que la medida de expulsión ocasiona.
Incluso la propuesta de reforma abre la posibilidad de la expulsión cuando el hecho delictivo se comete sin que la persona extranjera haya tenido la verdadera intención de delinquir o de causar un mal a otra, pues el anteproyecto no limita esta medida a los “delitos dolosos”, sino también a los cometidos por imprudencia o negligencia del autor. Esta punibilidad extraordinaria por razón de nacionalidad, puede llevar a la situación de que un nacional y un extranjero regular, que hayan participado y sido condenados por la comisión de un mismo delito, obtengan un resultado tan diferenciado como es la puesta en libertad del español (por suspensión de la pena de prisión) y la expulsión, con prohibición de entrada de hasta 10 años y extinción de su autorización de residencia, del inmigrante.
Se prevé la posibilidad de que cumpla parte de la pena y después se proceda a la expulsión, por lo que la persona extranjera está sometida en este caso a una doble penalidad, pues una vez cumplida la parte de pena que se le ha impuesto discrecionalmente (que puede ser la totalidad si es superior a cinco años de prisión), se ejecutará una “segunda pena” en forma de expulsión y prohibición de entrada. Se renuncia además, a la reinserción social de la persona que delinque, que es constitucionalmente la finalidad del código penal según nuestra constitución.
Por último frustra los procesos de Integración, en cuanto considera expulsables casi a un 12% de la población, nos presenta a los inmigrantes como un cuerpo ajeno a nuestra sociedad, prescindible cuando no son instrumentalmente necesarios. Desprecia el grado de incrustación de esta población en nuestra sociedad, su aportación a la misma y el grado de esfuerzo que éstos realizan para conseguir su inserción social. La expulsión de extranjeros residentes por las mismas penas por las que un nacional sería puesto en libertad, además de profundamente injusta, tiene terribles consecuencias sobre estos procesos de integración, no sólo de la persona directamente afectada, sino también de sus familias.
¡POR TODO ELLO FIRMA LA PETICIÓN!
buenos tratos frente a sumisión. Respuesta al arzobispado.
Buenos tratos frente a sumisión.
La editorial "Nuevo Inicio" del arzobispado de Granada, está promoviendo la lectura de los libros de Constanza Miriano, Cásate y da la vida por ella y Cásate y sé sumisa. Promoción de ideas que nos sorprende e indigna.
Es terrible que desde una ideología, desde la jerarquía de la iglesia granadina, que dice defender el amor al prójimo, se puedan lanzar mensajes que identifican el amor con el sometimiento y la sumisión. Promoviendo además "valores" y comportamientos diferenciados no en función de su bondad o utilidad, sino en función de que se sea hombre o mujer.
Nuestra ONG, acciónenred, trabaja desde 2005 desarrollando el Programa Por los buenos tratos, entre otras iniciativas de voluntariado, con el objetivo de promover relaciones en igualdad y amores de calidad.
Relaciones que pensamos han de ser de buenos tratos, construidas y desarrolladas tomando como base valores que consideramos esenciales en nuestra convivencia y que, en muy buena medida, están amparados como derechos humanos fundamentales por la Constitución y por cientos de declaraciones de instituciones internacionales como la UE, la ONU, la OMS, las Conferencias del Cairo, de Pekín...
Hablamos de valores como la igualdad en derechos y deberes, de idéntica consideración hacia los derechos, deseos y posibilidades de TODAS las personas implicadas en la relación, inde-pendientemente de que sean hombres o mujeres, de la opción sexual y de cualquiera que sea la forma elegida para construirla. Hablamos de valores como la libertad para decidir cómo queremos relacionarnos: fomentando la reflexión y la responsabilidad con las decisiones que adoptamos; desarrollando la autonomía personal, el cuidado de uno mismo y de las personas con las que convivimos...
Según la RAE, sumisión es: 1. f. Sometimiento de alguien a otra u otras personas. 2. f. Sometimiento del juicio de alguien al de otra persona. 3. f. Acatamiento, subordinación mani-fiesta con palabras o acciones.
¿Acaso la sumisión es un valor? ¿No es más bien un contravalor? ¿Cómo puede promover-se un ideal de relación amorosa que precise del sometimiento de una de las partes, las mujeres? ¿Cómo se puede defender que las relaciones se construyan sobre la desconsideración de los de-rechos, deseos, expectativas de una de las partes? Si tan bueno es el "valor" de la sumisión ¿por qué no exigirlo también a los hombres?
En acciónenred consideramos que la sumisión implica tratar a los seres humanos como medios para el logro del bienestar de otros y que ningún ser humano ha de ser utilizado como un medio sino, que por el contrario, todo ser humano constituye un fin en sí mismo, al margen de que sea mujer, hombre o transexual, de la opción sexual, de las formas elegidas para vivir el amor, in-cluso, al margen de las creencias religiosas que tenga.
Nos parece muy grave que desde instituciones con tanta influencia social (y que reciben financiación pública), como es el caso de la jerarquía de la iglesia católica granadina, se promueva el seguimiento de lecturas e ideas que son abiertamente contrarias a nuestro orden constitucional y al desarrollo de una sociedad más justa, libre e igualitaria que considere el bienestar de TODOS los seres humanos como un fin.
Estos mensajes parecen estar lejos de los nuevos aires que el Papa Francisco I pretende insuflar a la iglesia. Y hacen un daño terrible a aquellas personas, en su inmensa mayoría mujeres, que sufren el tormento diario de una relación de sometimiento, en la que se hace muy difícil, cuando no imposible, hacer valer las propias opiniones, cubrir las necesidades más perentorias y cumplir los más justos deseos, incluso, de conseguir el más mínimo respeto por el derecho a la integridad física y psicológica.
¿Es así como entienden que hay que construir el amor al prójimo?
Josefina Jiménez Betancor. Coordinadora del Programa Por los Buenos Tratos de acciónenred-Granada.


