25N SEXO CON.SENTIDO
18-noviembre-2019
Este 25 de noviembre queda cercano a la sentencia de la violación de la
adolescente de 14 años de Manresa que, como la violación de la Manada de
Navarra, ha conmocionado a la sociedad. Aunque estos casos han tenido una
fuerte repercusión pública, el grueso de las violaciones que se denuncian (3 al
día) se producen en el ámbito familiar o entorno cercano a la víctima. Este
dato nos ayuda a comprender que no estamos ante un «puñado de energúmenos» que ejercen violencia, sino ante un problema social grave
que requiere de la implicación ciudadana para acabar con las mentalidades y
estructuras socio-políticas sexistas que lo avalan.
Este año nos movilizamos de nuevo para acabar con las agresiones
sexuales y todas las violencias contra las mujeres y contra las personas que, por
sus identidades, deseos o prácticas eróticas, padecen esta violencia sexista. Lo
hacemos exigiendo modificaciones legislativas que permitan un trato judicial
más justo para las víctimas de estas agresiones y también demandando cambios
culturales y sociales de mayor alcance, pues no podemos confiar la solución de
este grave problema al ámbito penal.
EDUCACIÓN SEXUAL INTEGRAL ¡YA!
Resulta imprescindible una EDUCACIÓN SEXUAL INTEGRAL y una EDUCACIÓN
CIUDADANA que acabe con la violencia y mejore nuestra convivencia. Las
normativas internacionales, estatales y autonómicas contemplan la educación
afectivo-sexual como parte fundamental de nuestros derechos sexuales y
reproductivos, pero en la práctica es una asignatura pendiente. Peor todavía,
la Junta de Andalucía quiere implantar el PIN Parental que requerirá el consentimiento
expreso de los padres para cualquier actividad con contenido de valores éticos,
sociales, cívicos, morales o sexuales. Las reflexiones del documento «Orientaciones técnicas internacionales sobre educación
en sexualidad» de la UNESCO bastan para desmontar los prejuicios
reaccionarios y las extravagancias que sostiene dicha iniciativa. Un veto
educativo que supone vulnerar el derecho de la infancia y adolescencia a
recibir formación afectivo-sexual en todas las etapas curriculares y desatender
la obligación de educar en valores compartidos.
EDUCACIÓN EN VALORES Y BUENOS TRATOS
La sexualidad es una cualidad humana muy relacionada con el bienestar
personal. Por eso debe basarse en los Buenos Tratos, esto es, en valores como
la igualdad de trato, el reconocimiento de todas las identidades de género y opciones
sexuales, la libertad para decidir qué se quiere y qué no, la responsabilidad,
el afrontamiento pacífico de los conflictos, el respeto… Valores que deben
guiar las relaciones eróticas al igual que cualquier otra relación
interpersonal con el único límite de no hacer daño ni hacérselo a sí mismo. Somos
responsables de nuestros actos, ya que podemos decidir nuestros
comportamientos, qué conductas realizar y cuáles rechazar. Todas las personas
tenemos la capacidad de basar nuestras relaciones en Buenos Tratos.
Una educación afectivo-sexual que, sin ignorar los riesgos, se oriente
a ensanchar los márgenes de libertad de las personas, reforzando la autonomía y
seguridad personal, especialmente la libertad de las mujeres, que en ocasiones
se cercena bajo la amenaza del estigma de zorra o «mala mujer» o en nombre de una supuesta mayor protección. «Yo decido» subraya este derecho de las mujeres a disponer del
propio cuerpo poniendo freno a lo que no se desea, pero también afirmando sin
censuras ni culpas los placeres eróticos que SÍ se desean.
SEXO SÍ, PERO CONSENTIDO
El sexo siempre y en todo momento debe ser consentido. Las relaciones
eróticas son un viaje sin destino, una ruta de placeres que van trazando las
personas implicadas y de la que cada quien puede apearse cuando quiera. Un viaje
en el que nadie debe privarse de expresar sus deseos sexuales ni tampoco de
poner los límites donde considere pertinente. Son las personas implicadas las
que han de decidir qué prácticas concretas desean realizar para buscar el
placer y satisfacción mutuos. La seguridad de que «en mi cuerpo mando yo», totalmente incompatible con cualquier imposición o
coacción, es lo que permite abandonarse al placer y disfrutar de la relación
sexual.
Los espacios de ocio, en ocasiones, sirven de excusa para justificar agresiones sexuales porque «yo estaba con el puntito», «ella decía que no, pero sí quería», «fue un descontrol» o «si me ha calentado, tiene que llegar hasta el final». Jamás puede estar justificado obligar a alguien a hacer algo que no quiere hacer. Cuando una persona dice no, ya sea a una práctica erótica concreta o a no continuar una relación que había comenzado consentida, NO ES NO.
El Punto Morado, una experiencia de implicación y sensibilización
25-julio-2019
El Punto Morado de la caseta La Marimorena en la
Feria de Sevilla da inicio al proyecto “Red joven: Sexo Con-sentido”.
Este proyecto de acciónenred
Andalucía abarca la sensibilización, prevención y formación en la atención de las agresiones sexuales,
particularmente a población joven que juega un papel de dinamización social en
contextos festivos, deportivos, de ocio y tiempo libre. Así como un servicio de
información, asesoramiento y acompañamiento a recursos especializados a mujeres
víctimas de agresiones sexuales en el contexto de la Feria de Sevilla. El
proyecto ha contado con la colaboración de las asociaciones AMUVI y AFUS,
además de la colaboración económica del Área de Igualdad del Ayuntamiento de
Sevilla.
Han participado más de un centenar de de personas voluntarias (entre las
mujeres que realizan el turno del punto morado, 24 de ellas participaron en la
formación; las que pertenecen a los equipos de acciónenred Andalucía y de Amuvi con una formación específica en materia de agresiones
sexuales, así como el equipo de voluntariado de la caseta la Marimorena).
El punto morado de La
Marimorena es una iniciativa de implicación ciudadana que cuenta con un
objetivo doble. En primer lugar, acompañar a las mujeres que hayan podido
sufrir algún tipo de violencia sexual u otra agresión sexista y, en segundo
lugar, comprometer a la ciudadanía sevillana en los buenos tratos para que las
mujeres y todas las personas podamos disfrutar de la Feria de Sevilla. El punto
morado es un medio de sensibilización que denuncia la existencia de las
agresiones sexuales en espacios de ocio invitando a toda la ciudadanía a
comprometerse contra dicha violencia, velando por una Feria con Buenos Tratos.
Una vez más, queremos ensanchar el Tercer Lado que según W. Ury son las personas o grupos de la
comunidad que intervienen para prevenir la violencia, que incide en sus
factores de riesgo y que potencia una cultura común de la paz, el diálogo y la
no violencia. Dicho con sus propias palabras: El Tercer Lado somos quienes
estamos aquí, cada quien actuando individualmente y todo el mundo actuando
juntos. En el contexto de agresiones en las fiestas populares la sociedad
civil tiene en sus manos evitar que se
produzcan aumentando el reproche social a estos comportamientos inaceptables y
potenciando los Buenos Tratos en nuestras relaciones; comprometerse con la
iniciativa que les proponemos de difusión y
apoyo con el punto morado; accediendo a quiénes han sufrido violencia para
acompañarles.
Esta filosofía se aleja de roles de vigilancia. Nuestra
tarea ha sido interpelar al conjunto de la ciudadanía para evitar dichas
agresiones. Somos activistas feministas defensoras del derecho de las mujeres a
disfrutar de la fiesta; conscientes de que para evitar las agresiones el
conjunto de la ciudadanía debe implicarse en la erradicación del sexismo.
En este
sentido, el impacto de sensibilización
ha sido significativo. Hemos accedido a noventa mil personas a través de redes
sociales, a 4 millones de personas en el transporte urbano y se han distribuido
más de ocho mil ejemplares de materiales de sensibilización.
Próximamente proseguiremos con iniciativas formativas a dinamizadores socioculturales en materia de prevención de violencia sexista.
Formación del voluntariado, la violencia sexista desde el programa PLBT
El 16 de diciembre se celebró la primera sesión de formación del voluntariado en Sevilla del curso 2018/2019 para profundizar en la realidad de la violencia sexista, sus causas y consecuencias, desde la perspectiva del programa Por Los Buenos Tratos (PLBT).
El curso lo impartió Mª Antonia Caro, educadora social experta en violencia de género, y asistieron 19 personas que forman parte activa en los proyectos de voluntariado de acciónenred en Sevilla.
A lo largo de la sesión, se expusieron las diferentes normativas aplicables hoy en materia de violencia sexista, sus aportaciones y limitaciones, así como los recursos existentes en esta materia.
Asimismo, se enumeraron los principales factores causales que generan violencia sexista y se planteó la necesidad de reconocer la diversidad de comportamientos que se producen en este ámbito, haciendo hincapié en la importancia de diferenciar conductas para poder atender las necesidades de forma más constructiva. Durante la sesión, salieron a colación cuestiones como la necesidad de reforzar la autonomía de las mujeres, medidas de protección y prevención frente a una mirada punitivista, la importancia de fomentar la implicación ciudadana, el acompañamiento de las mujeres que sufren esta violencia y el uso de la mediación para la resolución de los conflictos en los casos en que ésta sea posible.
A continuación, las personas voluntarias se enfrentaron ante dos casos prácticos para diseñar una posible estrategia de acompañamiento e intervención en base a los criterios planteados en el Programa Por Los Buenos Tratos.
Una sesión muy enriquecedora y bien valorada por todas las personas que participaron en ella, que permite dotar de criterios y herramientas al voluntariado de acciónenred Andalucía a la hora de enfrentarse ante posibles casos de violencia sexista.






