8M. UNA SOCIEDAD SIN FEMINISMO NO FUNCIONA

Una bicicleta sin ruedas no avanza. Un reloj parado no marca el tiempo. Una silla sin patas no se sostiene. Cuando falta una pieza esencial, el conjunto falla. El feminismo no es un adorno ni un accesorio. Es una pieza imprescindible para que la sociedad funcione.

Porque atiende necesidades reales; porque no acepta que haya vidas que importen menos. Porque aparece, una y otra vez, allí donde alguien pretende convertir la desigualdad en normalidad.

El feminismo hace que la sociedad funcione mejor

El feminismo ha contribuido a desmontar un sexismo estructural que nos impone —a unas, otros y otres— un corsé rígido de masculinidad y feminidad que limita, daña y excluye.

Gracias al feminismo hemos avanzado hacia mayores cotas de igualdad y hacia el reconocimiento de las personas trans, intersexuales, gais, lesbianas, bisexuales, asexuales y de tantas identidades y formas de vida históricamente discriminadas.

Suma derechos, amplía libertades, hace que la democracia funcione mejor.

Mientras haya desigualdad, el sistema está averiado

La desigualdad persiste. El sexismo y la violencia machista siguen presentes en nuestros cuerpos, en nuestras relaciones y en nuestras instituciones.

  • Una sociedad que tolera la violencia contra las mujeres y las personas LGTBIQ+ no funciona como debería.
  • Una sociedad que sostiene la precariedad de empleadas del hogar, cuidadoras o jornaleras no funciona con justicia.
  • Una sociedad que permite el estigma y la privación de derechos a trabajadoras sexuales no funciona con dignidad.
  • Una sociedad atravesada por el racismo estructural —que afecta a familias migrantes y perpetúa la discriminación histórica hacia la comunidad gitana— no funciona en igualdad.

Sin cuidados no hay futuro

Toda sociedad se sostiene sobre cuidados. Sin ellos, nada funciona.

El feminismo que defendemos no solo denuncia: propone. Propone reorganizar prioridades. Propone situar la vida en el centro.

Cuidar no es una carga privada ni un mandato femenino. Cuidar es una responsabilidad colectiva. Es una apuesta política por la vida, la interdependencia y la dignidad.

Sin cuidados no hay igualdad.
Sin cuidados no hay comunidad.
Sin cuidados no hay futuro.

Frente al odio, comunidad y esperanza

El avance de los sectores ultra y sus bulos supone una amenaza real. Intentan frenar los avances pendientes, pero también poner en riesgo derechos que ya creíamos consolidados.

Frente al miedo, el feminismo es una esperanza que no es ingenua, sino profundamente política. Una esperanza que se construye en comunidad, con diálogo y con cuidados mutuos.

El feminismo transformador que defendemos es un proyecto de cambio social para el 99% de la sociedad. Porque mejora la vida de las mujeres, pero también de todas las personas. Porque amplía la libertad de quienes no encajan en la norma. Porque defiende derechos, democracia y justicia social.

Por eso, hoy más que nunca, afirmamos con claridad:

El feminismo es imprescindible.

El feminismo es inevitable.

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