25N Urgen cambios profundos para acabar con la violencia sexista
24 noviembre 2020
Este 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Sexista, viene marcado por la pandemia. La crisis económica y social agravada por la COVID-19 ha visibilizado y aumentado la precariedad en que se encontraban cuidadoras de personas mayores, empleadas del hogar, trabajadoras sexuales y otras actividades feminizadas, donde hay además una importante presencia de mujeres migradas. Realidad que impacta de manera significativa en muchas víctimas de violencia sexista.
Durante la pandemia, se ha venido hablando del infierno que el confinamiento ha supuesto para muchas mujeres en situación de violencia. La tensión, el miedo a la muerte, la incertidumbre, las dificultades económicas, el confinamiento en una vivienda de reducidas dimensiones y el mayor aislamiento social efectivamente pueden contribuir a una escalada de la violencia. ¿Ha sido así?
En lo que va de año, 38 mujeres han muerto a causa de la violencia de género en España, es la cifra más baja a octubre, desde 2003, según el último balance del Ministerio de la Presidencia, Relaciones con las Cortes e Igualdad. Las denuncias han disminuido, según el Consejo General del Poder Judicial, en el segundo trimestre del 2020 ―en pleno estado de alarma, se produjeron 34.000 denuncias, un 14 % menos que el año anterior en el mismo periodo―, pero las llamadas al servicio 016 subieron un 27,5 % y su uso online aumentó un 493,5 %, según declaraciones de Victoria Rosell, delegada del Gobierno contra la Violencia de Género. Es decir, han bajado los asesinatos de mujeres y las denuncias, pero eso no significa necesariamente que haya descendido el maltrato.
Laura Macaya en su magnífico artículo Para evitar “una nueva normalidad” de la violencia de género, publicado el 18 de mayo de este año en Ctxt,alerta sobre el error de considerar que el confinamiento es el motivo por el que las mujeres están encerradas con sus agresores. Como bien afirma también en este artículo, se corre el riesgo de considerar que las víctimas de violencia en el ámbito de la pareja o expareja están privadas, de forma total y absoluta, de la capacidad para tomar la más mínima decisión sobre su destino y que su voluntad y autonomía no existe y solo obedecen a los designios de otro u otros. No parece que este sea un buen camino para reforzar la autonomía de estas mujeres. Señala Macaya, además, las consecuencias de este enfoque: "Esta supuesta incapacidad de acción limita en las víctimas la posibilidad de entenderse como agentes de cambio de su propia situación, alimentando la desresponsabilización que justifica la necesidad de protección por parte de un agente externo”.
Reforzar la
capacidad de agencia es un aspecto central e imprescindible para
acabar con la violencia sexista. Ello lleva aparejado la toma de
conciencia del conjunto de la sociedad de los límites que la
dificultan y la necesaria transformación de los marcos económicos y
sociales que no anulan, pero obstaculizan en mayor o menor media, la
capacidad de decisión de las mujeres.
Esto implica
atender a la desigualdad, a las dificultades de acceso a una
vivienda, a la inestabilidad y precariedad laboral, a la
accesibilidad de las personas con diversidad funcional, a una ley de
extranjería que permite la expulsión de una mujer migrante
indocumentada que ha sufrido violencia de género si no ha logrado
una sentencia judicial firme, a la necesaria equiparación de
derechos de las empleadas de hogar con el resto de los trabajadores,
a los derechos de las trabajadoras sexuales o al reforzamiento de los
servicios públicos (educación, servicios comunitarios, sanidad,
dependencia, seguridad social…).
Reclamamos que el
cuidado y la sostenibilidad de la vida ocupen un lugar central en las
políticas públicas apostando por un modelo económico, social y
cultural basado en los derechos humanos, que contribuya a reforzar la
capacidad de agencia de las mujeres. Es esta una estrategia
imprescindible para mejorar la vida de las mujeres que sufren
violencia, así como la de sus hijos e hijas, y para construir una
mejor sociedad.
APC "Un feminismo inclusivo más allá de la identidad"

Retomamos nuestra Aula de Pensamiento Crítico debatiendo en formato online sobre “Un feminismo inclusivo más allá de la identidad”.
En un contexto de expansión del movimiento feminista, han cobrado fuerza y mayor visibilidad viejas polémicas en torno al sujeto del feminismo: la inclusión de personas trans, el papel de los chicos, etc. y desde Acciónenred-Andalucía queremos participar en el debate
Junto a Miquel Missé, sociólogo y activista trans, y Cristina Garaizabal, psicóloga y activista feminista nos interrogamos sobre cómo construir un feminismo inclusivo en tiempos de auge de los identitarismos aportando ideas que hicieron accesible este debate, compartimos argumentos para complejizar la reflexión y promover el diálogo, contribuyendo así a la transformación social.
Gracias Miquel y Cristina por ofrecernos unas ponencias magnificas y un debate de máximo interés. También agradecer a todas las personas que colaboraron, asistieron y participaron dando sentido a este acto.
Os dejamos la campaña promocional y el video completo de la charla.
Lotería de Navidad
21 octubre 2020
Un año más llega la lotería de navidad. Esta vez os traemos como novedad la posibilidad de comprar décimos completos, cómodamente desde internet.
¿Cómo hacerlo?
1 Pincha en el enlace: http://www.lalluviadeoro.es/RED
2 Elige la cantidad y añádelo al carrito
3 Regístrate
4 Elige cómo deseas obtener tu décimo
- Recibirlo en PDF en tu mail (tu décimo quedará depositado en la Administración de Loterías y Apuestas del Estado nº12 de Sevilla).
- Recíbelo en casa por correo.
5 Finaliza tu compra
Importe jugado: 20€ Donativo: 4€
Y como siempre, también puedes colaborar con la compra de participaciones pidiéndolas en nuestro local o alguna de las personas que colaboran con su venta.
Importe jugado: 2.40€ Donativo: 0.60€
Recuerda
que con tu donativo colaboras en la continuación y desarrollo de los
proyectos que realizamos desde acciónenred Andalucía.
¡Qué la suerte nos acompañe!



