Convivencia e interculturalidad en el IES Azahar

Durante el mes de diciembre hemos impartido en el IES Azahar de Sevilla tres sesiones de la unidad didáctica “Mírate, somos iguales”, una propuesta educativa orientada a reflexionar sobre la convivencia intercultural, sus dificultades y sus potencialidades. Los talleres han sido dinamizados por personas voluntarias de acciónenred Andalucía en tres grupos de 1º de ESO, con la participación de un total de 57 alumnos y alumnas de entre 12 y 14 años.
Estas sesiones han tenido como objetivo que el alumnado investigue y reflexione sobre sus preocupaciones, deseos y visión del mundo. A través de esta propuesta se ha fomentado que compartan estas cuestiones como rasgos de una identidad social común, más allá de las diferentes experiencias relacionadas con el origen, la cultura o la religión, la diversidad afectivo-sexual o la cuestión de género, entre otras. La puesta en común de estas reflexiones ha posibilitado espacios de encuentro, identificación mutua y fortalecimiento de la cohesión social.
En definitiva, hemos logrado generar espacios participativos que invitan a reflexionar sobre el papel de las personas más jóvenes en la construcción de una sociedad más justa e igualitaria, así como a analizar las causas de la discriminación, la importancia de fortalecer la convivencia y las formas de actuar para avanzar hacia una sociedad más integradora.
Estas seis horas de intervención en el aula han sido de gran utilidad, no solo por su impacto en la sensibilización del alumnado, sino también porque nos han permitido obtener un valioso feedback y una mayor conexión con sus discursos y comportamientos. Esperamos poder dar continuidad a esta experiencia y seguir profundizando y avanzando junto a toda la comunidad educativa.
20J: 75 años después ¿Qué queda del derecho al asilo?

Cada 20 de junio se celebra el Día Mundial de las Personas Refugiadas, una fecha establecida en 2001 para conmemorar la firma de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados, aprobada en Ginebra en 1951. 75 años después podemos constatar que la salud del derecho al asilo no pasa por su mejor momento.
La cifra de personas desplazadas forzosamente refleja una situación alarmante. En 2024, ACNUR estima que ya son 123,2 millones las personas desplazadas en el mundo. Y todo indica que la situación no mejorará en 2025: presenciamos el estallido de nuevos conflictos bélicos y la prolongación de muchos otros (56 conflictos armados en todo el mundo), ocupaciones territoriales, el avance de discursos antiinmigración en Europa y el endurecimiento de políticas migratorias en Estados Unidos, influido por el retorno de Donald Trump a la presidencia y su enfoque restrictivo en materia migratoria.
En este clima hostil, el Pacto Europeo de Migración y Asilo, aprobado en 2024, marca un preocupante retroceso. Para junio de 2026, todos los gobiernos de la Unión Europea tendrán que haberlo incorporado a su legislación. El objetivo principal del pacto es claro: blindar las fronteras exteriores para que nadie llegue, expulsar rápidamente a quienes logren llegar y frenar así la llamada “inmigración indeseada”.
De este modo, las garantías para los solicitantes de protección internacional quedan muy mermadas ya que no se respeta el principio sagrado de no devolución de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados (artículo 33). Es decir, una persona refugiada no debería ser devuelta al país en el que su vida o su libertad corren grave peligro. Asimismo, se aplica a los refugiados un nuevo paradigma, el de la “migración gestionada”, que es el que se emplea habitualmente para aquellos que migran con fines laborales. El concepto se basa en la premisa de que es posible prever, planificar y organizar los movimientos migratorios forzados y que, por tanto, pueden evitarse.
También España tendrá que reformar su Ley de Asilo (2009) para adaptarla al Pacto de Inmigración y Asilo. La gran pregunta es: ¿Cuánto margen tiene España para resistirse a estas políticas que vulneran el Convenio de Ginebra?. En este sentido, se puede decir que la nueva ley de asilo marcará un antes y un después para los derechos humanos en España.
En 2024, 167.366 personas solicitaron asilo en España (según CEAR). A pesar de esta cifra, la tasa de reconocimiento fue muy baja: un 18,5%, frente al 40% de la media europea. Aunque la mayoría de solicitantes proceden de América Latina, destaca el aumento del 700% de solicitudes desde Malí (10.673 personas en 2024).
La situación se ha complicado con la entrada en vigor, el 20 de mayo, del nuevo Reglamento de Extranjería, que va afectar negativamente a miles de solicitantes de asilo que, en caso de respuesta negativa, les va a penalizar de manera clara y cruel, pues los dejará en situación de irregularidad.
Ante este panorama, las esperanzas están puestas en la revitalización por parte del gobierno de la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) para la regularización de personas migrantes, que esperemos tenga éxito. Para que esta prospere, la presión y la movilización de la sociedad civil será clave.
"Hablemos de chicas, chicos y mucho mas" en los IES de Sevilla

Esta semana hemos visitado dos institutos con el taller “Hablemos de chicas, chicos y mucho más” con el objetivo de poner en cuestión el modelo único de masculinidad y feminidad, y cómo este nos perjudica a toda la sociedad.
A través de materiales audiovisuales y diferentes dinámicas hemos ido descosiendo los trajes de la masculinidad y la feminidad.
El martes 18 de febrero hemos estado en el IES Siglo XXI con el alumnado de primero y segundo curso del Ciclo Formativo de Grado Medio de Soldadura y Calderería. El jueves 20 hemos intervenido en el IES Diamantino García con el alumnado de 2º de la ESO. En total han participado 70 alumnas y alumnos de entre 14 y 21 años.
A lo largo de dos horas hemos compartido con cada grupo experiencias y opiniones muy enriquecedoras, conversando y reflexionando sobre cuestiones tan relevantes como intersexualidad, transexualidad o la diferencia sexo-género, entre otras muchas cuestiones.
Agradecemos al equipo educativo haber contado con nosotras y al alumnado por su participación.




