20J Espacios de refugio por la diversidad

20-junio-2021

Uno de los mayores portentos del ser humano es el reconocimiento de la diversidad como rasgo irrenunciable, así como el desarrollo de mecanismos y dispositivos para defender esta diversidad y su progreso en aras de alcanzar la felicidad y la convivencia entre los habitantes de nuestro planeta. Desde que nacemos desconocemos en qué lugar comenzará nuestra vida y a qué personas nos iremos vinculando. Tampoco tenemos respuestas que nos expliquen el porqué de nuestros deseos, ya sean estos proyectados hacia nosotros mismos o hacia los demás. Es en la intersección de estas circunstancias donde se encuentra la riqueza del ser humano, la diversidad.
Las personas LGTBI son una de sus manifestaciones más claras en la especie humana y, sin embargo, el respeto y garantía de esta diversidad no se da de la misma manera en nuestro mundo. A día de hoy, ser persona LGTBI en algunos países supone romper con los esquemas y estereotipos sociales de género predominantes a costa de sufrir graves consecuencias como la injuria, la persecución, la discriminación, la humillación, la privación de libertad e incluso la ejecución por pena de muerte.

Foto: KifKif

Resulta como la más natural de las respuestas que, ante estos hechos, las personas LGTBI inicien proyectos de huida en la búsqueda de asilo y refugio en aquellos lugares del mundo donde ya no solo se garantice su supervivencia, sino la protección de la irremplazable diversidad humana. En este sentido, España es el tercer país de la Unión Europea con más solicitudes de asilo por motivos de orientación sexual e identidad de género registradas en los últimos años. Nuestro país fue el tercero en el mundo en aprobar el matrimonio igualitario en 2005 y goza de cierta fama de ser un país abierto y tolerante con las personas LGTBI, siendo el noveno país europeo con mayor aceptación de estas realidades. Este contexto de mayor apertura socio-política y legal, que redunda en la salvaguarda de nuestra diversidad, podría ser una de las razones que explica el aumento de solicitudes de asilo de las personas LGTBI en nuestro país. 

No obstante, si es cierto que España parece estar preparada para una convivencia con personas LGTBI, no parece que ocurra lo mismo con su sistema de asilo a la hora de atender sus demandas, hecho que podría terminar subrayando su victimización y discriminación. Una de las cuestiones clave a la hora de examinar las solicitudes de asilo y refugio de las personas LGTBI tiene que ver con la construcción socio-jurídica de la idea de credibilidad: las declaraciones de los refugiados LGTBI deben ser “coherentes y verosímiles y no estar en contradicción con los hechos conocidos”. Sin embargo, al ser examinadas tanto la coherencia como la verosimilitud de sus relatos, se suele caer en un reduccionismo: entender a las personas refugiadas LGTBI bajo el arquetipo europeo, siendo muy diferentes sus realidades y circunstancias. En relación a la solícita coherencia, difícilmente sus relatos pueden serlo, ya que estas personas han sufrido la persecución, el miedo, la discriminación y el olvido provocado por el trauma de sus vivencias en el plano de las subjetividades. En sus discursos son comunes las contradicciones y la falta de confianza ante las autoridades, incapaces de expresar abiertamente lo que consideran tabúes motivados por la vergüenza y la culpabilidad en sus países de nacimiento. Además, sus relatos han de ser contrastados con informes de origen, hecho que no siempre es posible debido a la falta de pruebas documentales en los lugares de los que proceden que validen sus vivencias de persecución. En cuanto a la verosimilitud, su reconocimiento suele apelar al “sentido común” con un alto grado de subjetividad por parte de los países de refugio, corriendo el peligro de observar al solicitante de asilo desde una lógica eurocéntrica, sin tener en cuenta las situaciones y los procesos por los que las personas LGTBI han debido pasar: dobles vidas, matrimonios forzados, incluso la paternidad o maternidad para ocultar su sexualidad. Estos hechos menoscaban su credibilidad y los Estados a menudo rechazan las solicitudes de asilo bajo el supuesto de que pueden permanecer en el país de origen siempre y cuando sean “discretos”, lo que supone una clara vulneración de los derechos fundamentales, tal y como se recoge en un informe del CIDOB. 

Foto: Tomasevic Jakub Kwiecinski y David Mycek / Reuters

Otra deficiencia del sistema de asilo español es el tratamiento homogéneo que se hace del colectivo de refugiados LGTBI. Una clara prueba de ello es que las personas LBTI (lesbianas y mujeres bisexuales y transexuales) son menos propensas a la solicitud de asilo, siendo los hombres gais los que mayoritariamente lo piden. En este hecho influye la variable de género: según un informe de Naciones Unidas, las mujeres lesbianas, bisexuales o trans son víctimas de matrimonios forzados, de embarazos precoces y de violaciones conyugales. 

Por estos motivos, sus realidades se mantienen discretas, sin informes en los países de origen, actuando sobre ellas varios ejes de opresión (sexualidad y género, a los que se suelen sumar grupo étnico, casta o clase social y edad). Parece por tanto fundamental establecer paradigmas donde la interseccionalidad atienda estos múltiples ejes de desigualdad para analizar las diferentes experiencias de discriminación y persecución que sufren las personas solicitantes de asilo y, en concreto, las mujeres. 

Por otro lado, son muchos los retos a los que se enfrentan las personas refugiadas en los procedimientos de asilo en los países de destino. Aspectos como la vivienda, el empleo, la sanidad o el tratamiento que reciben por parte de las fuerzas de seguridad no siempre se adecuan a sus realidades y suponen serios obstáculos en las sociedades de acogida: sus características étnicas suponen en ocasiones un obstáculo a la hora de encontrar vivienda una vez cumplida la primera fase del programa estatal de acogida; las personas transexuales ven aún más limitadas unas ya escasas opciones de encontrar empleo, y en ocasiones la prostitución se presenta como una de las pocas salidas; las refugiadas lesbianas sufren episodios de discriminación por parte del sistema sanitario, bajo la presunción de su heterosexualidad; o el trato vejatorio del que son objeto por parte de las fuerzas de seguridad bajo la sospecha de que estas personas mienten en sus relatos.  Además, la intensidad de estos hechos variará según el entorno que habiten: no será lo mismo vivir en la ciudad (tradicional refugio de las personas LGTBI) que en el contexto rural. 

Por todo ello, desde acciónenred Andalucía queremos llamar al conjunto de la sociedad, su ciudadanía e instituciones, para que se garanticen mecanismos más eficaces en la protección, acompañamiento y acogida de las personas refugiadas en general, y en concreto de las personas refugiadas LGTBI. En este sentido, proponemos que desde nuestro ámbito de actuación creemos espacios de convivencia donde todas las personas en su diversidad puedan sentirse tan libres como seguras. Si somos capaces de aceptar la diversidad y establecer dispositivos para la convivencia en nuestro seno, no parece difícil que lo hagamos para las personas que más nos necesitan. Reconociendo y protegiendo la diversidad como la característica fundamental de la vida, no solo garantizamos el bienestar y el desarrollo de las personas refugiadas LGTBI, sino las del conjunto de la sociedad. 

Materiales de apoyo para el trabajo en el aula:

Vídeo de las iniciativas de sensibilización


Con los derechos no se juega

10D "Con los derechos no se juega"

Hoy, 10 de diciembre, Día de los Derechos Humanos, desde acciónenred Andalucía queremos expresar
nuestra preocupación por el retroceso que se está produciendo en Europa en el
respeto a la Declaración Universal de los Derechos Humanos y, de manera
particular, en materia de migración y asilo.

En estas últimas semanas, hemos asistido a una serie de acontecimientos,
tanto a nivel europeo como español, que evidencian una intolerable falta de
respeto con los derechos de las personas migrantes y refugiadas. El nuevo Pacto
sobre Migración y Asilo de la Comisión Europea, las devoluciones en caliente, que siguen siendo ilegales pues no se están llevando a
cabo con las debidas garantías procedimentales que exige el Tribunal
Constitucional, así como la lamentable acogida que se ha ofrecido a
miles de personas migrantes en Canarias, son hechos que suponen un grave
atropello a las garantías que deben proteger a estas personas.

Este año, la ONU vincula el aniversario a los efectos de la
pandemia y especialmente a las consecuencias que tiene sobre los países más
pobres, que va a suponer un salto atrás en los avances que se estaban
produciendo para combatir la pobreza a nivel mundial. En nuestro país los
sectores que se van a empobrecer como efecto de la pandemia son muchos pero,
sin duda, uno de los colectivos más afectados será la población inmigrante por
su situación especialmente precaria en el mercado de trabajo y, en
general, por su vulnerabilidad social, así como las personas refugiadas. Otro
de los efectos del aumento de la pobreza provocado por la COVID -19, es el
incremento de los flujos migratorios. La llegada de migrantes a Canarias en
estos meses es un ejemplo de ello, aunque no sea el único factor
explicativo. 

A nadie se le escapa que la actuación de los gobiernos europeos
en materia migratoria está demasiadas veces orientada por criterios que
responden a un juego político, de equilibrio y de equilibristas, para
satisfacer los deseos de los países más contrarios a acoger a personas
migrantes y refugiadas y que ya tiene un largo recorrido en el seno de la UE,
condicionando las políticas migratorias y usando los  derechos humanos como moneda de cambio. Una
situación que está imposibilitando una política común e integral en materia de
migraciones y asilo basada en el cumplimiento de los derechos humanos y que
garantice la responsabilidad compartida y la solidaridad entre los países de la
Unión Europea en la gestión de los flujos migratorios.

Las políticas europeas para gestionar estos flujos no pueden
estar condicionadas, de manera casi exclusiva, por el fortalecimiento de las
fronteras exteriores que tienen como objetivo evitar que lleguen a Europa
inmigrantes y refugiados, aunque ello suponga acostumbrarnos a ver como mueren
cada día cientos de personas en el Mediterráneo y, en los casos en los que
estas personas consiguen llegar a nuestras costas, poner en marcha una serie de
mecanismos para expulsarlos. La externalización de las fronteras, las políticas
de devolución y retorno y los mecanismos de control en fronteras, están guiadas
con demasiada frecuencia por criterios que no respetan los Derechos Humanos.

Asimismo, los países del Sur tampoco podemos convertirnos en
los guardianes de las fronteras europeas. La política seguida por el Gobierno
de España en Canarias, bloqueando el traslado a la península de los
inmigrantes, se explica por las presiones europeas que quieren evitar que estas
personas puedan llegar a sus territorios, aunque ello suponga un  trato denigrante y contrario a los valores
europeos y españoles, convirtiendo a Canarias en una nueva “Moria”. 

Por todo ello, exigimos el blindaje de los derechos humanos en el seno de la Unión Europea y su obligado cumplimiento por parte de todos los Estados miembros. Con los derechos humanos no se juega, no se negocia, son un imperativo legal y moral de nuestras sociedades.

VÍDEO: https://youtu.be/tihhrGVhfIY

DOSSIER: http://www.accionenred-andalucia.org/dosier-derechos-humanos-y-migraciones/

https://youtu.be/tihhrGVhfIY

20J DÍA MUNDIAL DE LAS PERSONAS REFUGIADAS

20 junio 2020

En estos meses de pandemia hemos descubierto el valor que tiene el hogar como refugio físico para todas las personas que nos hemos visto afectadas ante situaciones sobrevenidas que no esperábamos.

Durante estos largos meses nos hemos sentido a salvo de las incertidumbres del exterior, apoyándonos en nuestra familia, amistades, vecindario o personas que altruistamente cubrían las necesidades de los demás ofreciéndonos un refugio material para poder salir adelante, y también un refugio emocional para lograr superar esta situación.

Ahora que hemos vivido en primera persona la necesidad y la importancia de tener un lugar donde sentirnos refugiados y a salvo, en este 20J día internacional de las personas refugiadas, queremos volver a sentirnos cerca de las millones de personas que por diversos motivos están huyendo de su hogar y buscando refugio en diferentes lugares, también en España.

En un país solidario como el nuestro, que una vez más lo ha demostrado en este contexto de pandemia, no debemos ser ajenos al sufrimiento y dolor las personas, muchas de ellas familias, o niños y niñas solos,  que huyen del horror de la guerra u otras calamidades, y animamos a las autoridades a que mejoren y amplíen el sistema de acogida de las personas refugiadas.

Desde acciónenred Andalucía queremos pedir al gobierno más dotación de recursos para conseguir más rapidez en la resolución de las solicitudes de asilo.  Queremos que se flexibilicen los criterios para lograr más resoluciones favorables. Queremos más recursos para darles un hogar temporal apropiado y poder comenzar una nueva vida en nuestra sociedad.  

¡¡¡En definitiva queremos #MásRefugio!!!

https://www.youtube.com/watch?v=dLaXJq8M9U0