Intervenimos en los debates sobre trabajo sexual #UniversidadSinCensura

18-diciembre-2019

En el marco de la iniciativa Debates Universitarios Sobre Trabajo Sexual #UniversidadSinCensura, desde acciónenred Andalucía hemos participado activamente en dos de las más de 20 jornadas que se vienen celebrando en el conjunto de las comunidades autónomas. Por un lado, Mª Antonia Caro intervino en la primera mesa redonda que tuvo lugar el 23 de octubre en la Universidad de Cádiz y, por otro lado, el 10 de diciembre, participó Estefanía Acién en la Universidad de Almería. Dos de las iniciativas previstas bajo la campaña #UniversidadSinCensura a la que nos hemos adherido de forma muy activa ya que consideramos que conforma una necesaria contribución para potenciar la libertad de expresión y con ello nuestra democracia, además de garantizar espacios de debate y reflexión feminista fundamentales para abordar la situación actual de las trabajadoras sexuales.

El 23 de octubre en la Universidad de Cádiz  se inició el primero bajo el lema “Nos queremos libres e iguales en la diversidad”. Abrió el acto el rector Francisco Piniello, previo a la presentación de  Maria Acale  y lo cerró Mª José Barrera del Colectivo de Prostitutas de Sevilla.  En la mesa intervino Mª Antonia Caro, de acciónenred Andalucía centrando su intervención en demostrar que la  defensa de los derechos de las trabajadoras sexuales  forma parte de la lucha feminista contra el estigma que  recae sobre todas las mujeres. 

Por otro lado, la sesión celebrada el 10 de diciembre en
la Universidad de Almería se denominó "Prostitución y derechos. El modelo
abolicionista sueco a debate". El acto fue organizado por la Facultad de
Humanidades y contaba con la colaboración de CATS (Comité de Apoyo a las
Trabajadoras Sexuales" de Murcia). Presentado por Fco. Javier García
(Decano de la Facultad de Humanidades), Eva Díez Peralta (Delegada del Rector
para la Igualdad de Género) y Estefanía Acién (Profa. de Antropología Social),
el acto consistió en la proyección del documental "Donde las prostitutas
no existen" (Ovidie, Francis, 2017) y la conferencia de Vera, trabajadora
sexual y delegada en Murcia del Sindicato OTRAS que fue presentada por Nacho
Pardo, Coordinador de CATS.

El documental, que relata la terrible
experiencia de Eva-Marre, quien vio cómo el estado sueco le retiraba a sus
hijos por haber ejercido como scort durante dos semanas y acababa siendo
asesinada en un centro de servicios sociales por su expareja ante la mirada de
su hijo mayor, provocó un evidente impacto entre los 80 asistentes, que se
manifestó en un silencio reflexivo de varios minutos, mientras Vera subía a la
mesa de conferencias, ataviada con una máscara facial que portaba para proteger
su identidad y reivindicar el estigma que sufren las prostitutas por el hecho
de serlo. Nacho Pardo introdujo a la conferenciante haciendo hincapié en el
interés de escuchar a una persona que ha ejercido el trabajo sexual durante 14
años en varios países, entre ellos, Suecia. El interesante relato de Vera
colocó al público en el escenario de la presión a la que el modelo
abolicionista, tal y como ha sido implantado hasta el momento en Suecia y otros
países nórdicos, somete a las trabajadoras sexuales y que se manifiesta en
persecución policial, deportaciones y desprotección jurídica y social. 

El debate se sucedió de manera dinámica
y sin incidentes, más allá de la discordancia argumental entre quienes se
consideraban abolicionistas y por tanto defendían estrategias para hacer
desaparecer la prostitución de nuestras sociedades y las personas que
priorizaban la opción de garantizar derechos sociales y laborales a quienes
ejercen este trabajo. Como aspectos valorables del debate, es necesario
subrayar que en ningún momento se confundió la prostitución con la trata de
personas. Se hablaba sobre lo primero, sin entrar en confusiones conceptuales,
lo que facilitó que la conversación se enmarcara en cuestiones concretas sobre
estos temas, como la necesidad de abordar una educación sexual de calidad en
pro del respeto a quienes ejercen el trabajo sexual y la prevención de la
agresión sexual hacia estas personas. También se habló sobre la necesidad de
reconsiderar un mercado laboral precarizado que limita las opciones de las
mujeres que a menudo se ven obligadas a escoger el trabajo sexual sobre otras
opciones más seguras, pero menos rentables, aunque siempre en empleos mal
remunerados y generalizados como el servicio doméstico o los cuidados.
Finalmente, también se debatió acerca de los clientes y sus responsabilidades,
así como del trabajo sexual masculino.

En suma, el debate fue enriquecedor, un ejemplo de cómo deben encontrarse las voces discrepantes en un marco democrático de intercambio, señalándose la importancia de mantener este ambiente.

Para ver la campaña y la programación completas PINCHA AQUÍ


Aula de Pensamiento Crítico: la opinión como delito

A PROPÓSITO DE LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN.

El 24 de abril, celebramos una sesión más de debate en el marco de nuestro poryecto “Aula de Pensamiento Crítico”.

En esta ocasión, bajo el título “La opinión como delito: a propósito de la libertad de expresión”, y con la inestimable participación de Miguel Pasquau Liaño, magistrado en el TSJ Andalucía y profesor de Derecho en la UGR y José Yoldi, periodista y escritor, abordamos un tema con múltiples aristas, y que viene siendo objeto prioritario de atención informativa y social: La libertad de expresión, los límites de su ejercicio y la deriva represiva que está sufriendo este derecho. Y es que si hacemos una una  visión histórica del tratamiento que la libertad de expresión ha tenido en España, probablemente podemos concluir que estamos en una situación  sin precedentes desde la entrada de la democracia.

El panorama que viene denunciando en los últimos años Amnistía Internacional o la Plataforma en Defensa de la Libertad de Información es desalentador y poco comprensible, si atendemos a la realidad de una sociedad en la que cada vez están más asentados valores como la tolerancia y en la que ya no existen grupos que intentan imponer sus ideas políticas mediante la violencia. El resultado, por otra parte, es por todos conocido. Raperos condenados por apología de una banda terrorista que cuando nacieron ya no estaba operativa, tuiteros enjuiciados por reproducir chistes que ya circulaban en los 80, activistas condenados a penas de prisión por poner en cuestión la figura del Jefe del Estado o elevadas multas y sanciones a periodistas como cierta invitación a la autocensura. Pero además observamos con preocupación cómo esa tentación punitivista ha calado en el espacio social y ciudadano, siendo cada vez más frecuente la denuncia fácil e inmediata ante las opiniones que no nos gustan o que simplemente nos parecen inaceptables, renunciándose de esta forma al contradiscurso y el cuestionamiento dialéctico de las opiniones contrarias.

Y para reflexionar sobre todo esto tuvimos el placer de contar con la voz crítica de personas del mundo de la prensa y de la judicatura como nuestros ponentes.

Agradecer como siempre a la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología su colaboración y a todas las personas que asistieron