Enredos Feministas – Un espacio de debate feminista crítico

20-enero-2021

El 13 de enero tuvimos una nueva sesión de nuestros Enredos Feministas, un espacio de debate feminista crítico. Este espacio que inauguramos en enero de 2020 pretende ser un lugar de encuentro para compartir ideas, interrogantes y preocupaciones y reflexionar con libertad sobre polémicas feministas o temas de actualidad en el feminismo y donde se preste especial atención a las reflexiones de las personas más jóvenes. Un espacio abierto y diverso más allá de las personas que habitualmente conformamos acciónenred.

A esta sesión virtual asistieron 23 personas, en su mayoría jóvenes, y debatimos sobre sexualidad, para lo que previamente se había enviado un dosier de textos para la preparación del debate. La actitud tan positiva y respetuosa de las personas asistentes hizo posible un buen ambiente para conversar y que se respirara libertad y respeto para poder tratar temas complejos en el ámbito de la sexualidad. El debate se centró, en gran parte, en la educación sexual, una asignatura pendiente en nuestro país y una eterna apuesta de acciónenred para la prevención de agresiones sexuales y el disfrute de la sexualidad en igualdad y libertad. También se trataron otros temas como aquellos relacionados con la diversidad sexual, preocupaciones en torno a la violencia sexual o la concepción de la sexualidad femenina como opuesta a la masculina. Debido a la amplitud del tema, en el siguiente Enredos Feministas seguiremos debatiendo sobre sexualidad, con la intención de abarcar otros asuntos como el del deseo y el consentimiento.

Os dejamos el enlace al dosier de textos sobre sexualidad que debatimos en este Enredos Feministas: https://bit.ly/2QoE2dR 


Enreo Feminista: ¿HABLAMOS DE PORNO?

24-enero-2020

El viernes 24 de enero celebramos en nuestro local de Sevilla el Enredo Feminista “¿Hablamos de porno?” al que asistieron unas 35 personas aproximadamente.

El encuentro estuvo dinamizado por Ana Llopis Valdivia y Nora Miñán, de acciónenred Granada, con una propuesta que nos permitiese profundizar sobre las fantasías sexuales, la pornografía y la educación sexual.

A lo largo de la sesión intentamos ir más allá del paradigma del sexo (y de la pornografía) como tabú, reivindicando la necesidad de replantear nuestra relación con el sexo (y la pornografía) desde un enfoque diverso, inclusivo, feminista y libertario. Un enfoque que no culpabilice a quien no cumple con los roles sociales y sexuales,  sino que promueva la libertad, la espontaneidad y el deseo sexual como descubrimientos afectivos y emocionales. 

A su vez, hemos profundizado sobre la relación que en numerosas ocasiones se establece entre pornografía y violencia y sobre pornografía y sexismo, entre las que se establece una conexión directa ignorando la variedad de porno existente en la actualidad, la variedad de gustos y deseos y la poca evidencia en la correlación entre fantasía y comportamiento. En este sentido, se ha reforzado la idea de reivindicar la necesidad de ampliar las posibilidades que se ofrecen desde el porno, en vez de censurar, y reflejar la diversidad existente que va más allá del porno convencional y aporta más posibilidades de fantasías, deseos y sexualidades.

Todo ello, nos ha llevado a adentrarnos en las evidentes carencias en educación sexual que incrementan las problemáticas que puedan existir en estas conexiones y sus consecuencias en nuestras sociedades.

Frente a la falta de atención e
importancia dedicadas a este tema, nuestros esfuerzos se centran en la
promoción de una educación sexual más plural e inclusiva, rompiendo tabúes y
superando las sexualidades binarias contrapuestas.

Nuestra tarde de reflexión se ha cerrado con el concurso “gastro-erótico” muy picante ;) y animado!


25N SEXO CON.SENTIDO

18-noviembre-2019

Este 25 de noviembre queda cercano a la sentencia de la violación de la
adolescente de 14 años de Manresa que, como la violación de la Manada de
Navarra, ha conmocionado a la sociedad. Aunque estos casos han tenido una
fuerte repercusión pública, el grueso de las violaciones que se denuncian (3 al
día) se producen en el ámbito familiar o entorno cercano a la víctima. Este
dato nos ayuda a comprender que no estamos ante un «puñado de energúmenos» que ejercen violencia, sino ante un problema social grave
que requiere de la implicación ciudadana para acabar con las mentalidades y
estructuras socio-políticas sexistas que lo avalan.

Este año nos movilizamos de nuevo para acabar con las agresiones
sexuales y todas las violencias contra las mujeres y contra las personas que, por
sus identidades, deseos o prácticas eróticas, padecen esta violencia sexista. Lo
hacemos exigiendo modificaciones legislativas que permitan un trato judicial
más justo para las víctimas de estas agresiones y también demandando cambios
culturales y sociales de mayor alcance, pues no podemos confiar la solución de
este grave problema al ámbito penal.

EDUCACIÓN SEXUAL INTEGRAL ¡YA!

Resulta imprescindible una EDUCACIÓN SEXUAL INTEGRAL y una EDUCACIÓN
CIUDADANA que acabe con la violencia y mejore nuestra convivencia. Las
normativas internacionales, estatales y autonómicas contemplan la educación
afectivo-sexual como parte fundamental de nuestros derechos sexuales y
reproductivos, pero en la práctica es una asignatura pendiente. Peor todavía,
la Junta de Andalucía quiere implantar el PIN Parental que requerirá el consentimiento
expreso de los padres para cualquier actividad con contenido de valores éticos,
sociales, cívicos, morales o sexuales. Las reflexiones del documento «Orientaciones técnicas internacionales sobre educación
en sexualidad» de la UNESCO bastan para desmontar los prejuicios
reaccionarios y las extravagancias que sostiene dicha iniciativa. Un veto
educativo que supone vulnerar el derecho de la infancia y adolescencia a
recibir formación afectivo-sexual en todas las etapas curriculares y desatender
la obligación de educar en valores compartidos.

EDUCACIÓN EN VALORES Y BUENOS TRATOS

La sexualidad es una cualidad humana muy relacionada con el bienestar
personal. Por eso debe basarse en los Buenos Tratos, esto es, en valores como
la igualdad de trato, el reconocimiento de todas las identidades de género y opciones
sexuales, la libertad para decidir qué se quiere y qué no, la responsabilidad,
el afrontamiento pacífico de los conflictos, el respeto… Valores que deben
guiar las relaciones eróticas al igual que cualquier otra relación
interpersonal con el único límite de no hacer daño ni hacérselo a sí mismo. Somos
responsables de nuestros actos, ya que podemos decidir nuestros
comportamientos, qué conductas realizar y cuáles rechazar. Todas las personas
tenemos la capacidad de basar nuestras relaciones en Buenos Tratos.

Una educación afectivo-sexual que, sin ignorar los riesgos, se oriente
a ensanchar los márgenes de libertad de las personas, reforzando la autonomía y
seguridad personal, especialmente la libertad de las mujeres, que en ocasiones
se cercena bajo la amenaza del estigma de zorra o «mala mujer» o en nombre de una supuesta mayor protección. «Yo decido» subraya este derecho de las mujeres a disponer del
propio cuerpo poniendo freno a lo que no se desea, pero también afirmando sin
censuras ni culpas los placeres eróticos que SÍ se desean.

SEXO SÍ, PERO CONSENTIDO

El sexo siempre y en todo momento debe ser consentido. Las relaciones
eróticas son un viaje sin destino, una ruta de placeres que van trazando las
personas implicadas y de la que cada quien puede apearse cuando quiera. Un viaje
en el que nadie debe privarse de expresar sus deseos sexuales ni tampoco de
poner los límites donde considere pertinente. Son las personas implicadas las
que han de decidir qué prácticas concretas desean realizar para buscar el
placer y satisfacción mutuos. La seguridad de que «en mi cuerpo mando yo», totalmente incompatible con cualquier imposición o
coacción, es lo que permite abandonarse al placer y disfrutar de la relación
sexual.

Los espacios de ocio, en ocasiones, sirven de excusa para justificar agresiones sexuales porque «yo estaba con el puntito», «ella decía que no, pero sí quería», «fue un descontrol» o «si me ha calentado, tiene que llegar hasta el final». Jamás puede estar justificado obligar a alguien a hacer algo que no quiere hacer. Cuando una persona dice no, ya sea a una práctica erótica concreta o a no continuar una relación que había comenzado consentida, NO ES NO.