Este 8M22 recuperamos las calles

10-marzo-2021

Este 8M, Día
Internacional de las Mujeres, hemos querido mostrar la historia de cuatro
mujeres como ejemplo de los muchos retos feministas que siguen pendientes y,
por supuesto, como ejemplo de mujeres luchadoras decididas a no conformarse con
injusticias como las que denuncian.

Estas mujeres
son un espejo en el que mirarnos y nos interpelan a defender un feminismo que
no deje a nadie atrás. Un feminismo que reconozca la diversidad de mujeres
existente, que defienda los derechos de todas y particularmente los de las más
olvidadas y excluidas. Un feminismo para todas, que haga de la nuestra una
mejor sociedad.

Para ello
hemos llevado a cabo la campaña “Feminismo para todas” (podéis verla aquí)
y hemos vuelto a ocupar el espacio público que la pandemia nos arrebató. Hemos estado
en Granada y Sevilla con la acción “Feminismo para todas” con la intención de
mostrar las cargas que estas mujeres tienen en su día a día y algunas reivindicaciones
y posibles soluciones para mejorar sus situaciones. Asimismo, hemos estado en
la Universidad de Almería con la Feria por la Igualdad por la que pasaron unas
500 personas para reflexionar de forma distendida sobre igualdad, sexualidad,
feminismo… Y, como todos los años, hemos participado en las manifestaciones que
han organizado los espacios unitarios.

Este año ha
supuesto un subidón de energía: hemos vuelto a las acciones de calle, a charlar
con la gente y a celebrar lo conseguido y reivindicar los retos pendientes rodeadas
de miles de personas. ¡Sigamos!

Os dejamos un breve vídeo resumen:

https://youtu.be/IEAqjkEocYo

8M Día de las Mujeres: MÁS FEMINISMO, MÁS DEMOCRACIA, ¡MÁS MEJOR!

2-marzo-2020

Este 8 de marzo el movimiento feminista, junto con organizaciones sociales y humanitarias, vuelve a manifestarse para reclamar más igualdad, más libertad y más justicia social.

Ya está bien de precariedad laboral y de salarios bajos. Es hora de exigir unas políticas públicas de creación de empleo y de lucha contra la pobreza, que alcanza, en particular, a tantos menores y familias monoparentales. Estas políticas que demandamos han de estar orientadas especialmente a los colectivos más excluidos, como las trabajadoras domésticas y cuidadoras a domicilio, las migradas, las gitanas, las trabajadoras sexuales, las transexuales…

Una vez más, este 8 de marzo decimos basta a un modelo social que exige a las mujeres ser superwoman, haciendo recaer sobre ellas en exclusiva el trabajo doméstico y los cuidados de los hijos y de las personas mayores. Exigimos medidas de conciliación entre la vida laboral y la familiar, como permisos de paternidad/maternidad más largos e intransferibles, aumento y promoción de la red de escuelas infantiles públicas (especialmente de 0 a 3 años), comedores y servicios de apoyo al cuidado de hijos e hijas y dotación real de más recursos a la Ley de Dependencia. Medidas que son imprescindibles para avanzar hacia un nuevo modelo social más igualitario y humano en el que mujeres, hombres y todas las personas nos corresponsabilicemos de los cuidados y compartamos tareas y tiempos.

Mostramos de nuevo nuestro profundo rechazo a todas las violencias interpersonales. Decimos ¡basta! a la insoportable violencia sexista contra las mujeres o contra personas que no se someten a la norma heterosexual (gais, lesbiana, bisexuales, asexuales…) o a la imposición binaria de género (transexuales, intersexuales, etc.). Reiteramos que la única manera eficaz de acabar con estas violencias es la educación. Una educación que prevenga la violencia sexista, pero que también esté encaminada a reparar el daño ocasionado a las víctimas y a reeducar a las personas que han perpetrado la agresión. Una educación integral, basada en los derechos humanos, que incluya la sexualidad (eterna asignatura pendiente en nuestro país) y que permita ampliar la autonomía y los márgenes de libertad de las personas. Una educación que sea respetuosa con las distintas formas de vivir la sexualidad y la diversidad de orientaciones sexuales e identidades y expresiones de género. La educación ha estado siempre en el punto de mira de la derecha. En el pasado, el PP logró suprimir la asignatura de Educación para la Ciudadanía y, en la actualidad, la Junta de Andalucía intenta imponer el veto parental, es decir, que los progenitores puedan impedir que su hija o hijo reciba en la escuela educación sobre las normas de convivencia de las que nos dotamos. El veto parental es un grave atentado al derecho de los niños y niñas a ser educados en los valores de igualdad y libertad consensuados en nuestra sociedad. Asimismo, supone una agresión a la escuela pública, que es la encargada de garantizar el aprendizaje de dichos valores y normas. Por ello, este 8 de marzo queremos denunciar las pretensiones sexistas, racistas y antidemocráticas de una extrema derecha rancia que presiona para debilitar nuestros consensos y erosionar una no muy boyante cultura democrática.

Por todo lo anterior, resulta imprescindible la defensa de una cultura de igualdad, libertad, solidaridad, respeto a la diversidad y pluralidad que alimente el diálogo y el afrontamiento pacífico de los conflictos como cemento de nuestra convivencia. Son mejoras, no solo para las mujeres, sino para toda la sociedad. Por eso, sobran los motivos para que unas y otros nos sumemos a las movilizaciones que propone el movimiento feminista y contribuyamos a esa mejor sociedad, más democrática y justa.

VER VÍDEO CLASES COMPLETO


8M: Por mí, por ti, por toda la sociedad

El 8 de marzo millones de mujeres en muy diversos lugares del mundo se manifiestan en defensa de sus derechos y libertades. En nuestro país, está convocada para ese día una huelga feminista a la que acciónenred nos sumamos y te animamos a que tú también lo hagas. Vente a esta movilización contra la desigualdad, las discriminaciones y la violencia sexista que siguen padeciéndolas mujeres y a favor de una mejor sociedad. Una huelga laboral, de consumo, del ámbito educativo y de cuidados.

Hay mil razones para realizar esta huelga protagonizada por mujeres.

Por ti, trabajadora doméstica, para que se ratifique el convenio (189 de la OIT).

Por mí, que estoy en el paro.

Por ti, cuyo empleo forma parte del 73% de parcialidad impuesta que padecen las mujeres.

Por toda la sociedad, para acabar con la brecha salarial.

Por ti, mamá de una familia monoparental con pocos recursos.

Por toda la sociedad, para acabar con la vergonzosa e insostenible pobreza infantil.

Por toda la sociedad, por unas políticas públicas que pongan en primer plano los cuidados, potenciando la corresponsabilidad e invirtiendo en dependencia, en el acceso público a la educación de 0 a 3 años…

Por ti, para una mayor protección a mujeres en situación de violencia sexista o riesgo de sufrirla.

Por toda la sociedad, por unas políticas educativas que de una vez por todas acaben con el sexismo que avala esos comportamientos violentos.

Vamos a la huelga. Digamos “no en mi nombre”.  Erosionemos el modelo social y político que sostiene estas desigualdades e injusticias. Seamos parte de la solución. Caminemos de la mano en el movimiento feminista y ciudadano para avanzar hacia una mejor sociedad: más democrática, más humana, más justa, respetuosa con la naturaleza. Pongamos a las personas y los cuidados en primer plano.

Queremos que nuestros pasos dejen atrás los discursos y amenazas de los partidos de derecha porque ponen en riesgo logros como, entre otros, el derecho al aborto y a la salud sexual y reproductiva o los de las personas gais, lesbianas, bisexuales…, las transexuales o con otras identidades de género. Caminemos para dejar atrás el peligroso rechazo que cultivan estas fuerzas políticas hacia las personas migrantes.

Contribuyamos con esta huelga a potenciar una cultura bien diferente. Una cultura de convivencia pacífica basada en la igualdad, en la libertad, en el respeto de todas las personas y en el reconocimiento de su diversidad.

Venga, vamos a afianzar los logros y vamos a seguir avanzando.

Desde acciónenred, haremos cuanto esté en nuestra mano para lograr que la huelga llegue lejos y que participen el mayor volumen de mujeres y hombres.